“Frankie” una película que termina condenada al encanto o no de sus interpretaciones

Lejos de sus historias urbanas con los códigos del indie norteamericano, el director Ira Sachs, quien dirigió Little Men retoma algunos de sus temas habituales pero lo hace no sólo con un cambio geográfico sino con una historia con la que muy seguramente buscaba conmover en festivales cinematográficos con un producto aceptable.

El relato es coral y se mueve alrededor de Frankie, la actriz que interpreta Isabelle Huppert. Es ella quien, con una enfermedad terminal, ha convocado a unas vacaciones en el pueblito portugués de Sintra, donde se reúnen el marido, el ex marido, los hijos, el yerno, la nieta y alguna amiga a la que quiere relacionar con su hijo. La película se construye de diálogos en extensas conversaciones, muchas de ellas registradas en virtuosos planos secuencia, que ponen el eje en cuestiones afectivas y sentimentales, pero fundamentalmente en el paso del tiempo y en aquello que pudimos hacer con él. El director Sachs, desde la puesta en escena, construye un relato en el que los personajes se cruzan, se relacionan, se vinculan, se descubren, mientras pasean por las calles y los bosques de Sintra. Frankie, como suele ocurrir en buena parte de la filmografía de Sachs, no se construye sobre los grandes giros o los conflictos excesivos, es más bien un tono melancólico el que conduce las acciones. No hay nada malo en eso y es parte de la apuesta del director que uno como espectador puede tomar o dejar.

El inconveniente en Frankie es que, llegado determinado momento, todo se vuelve repetitivo y similar. Los diálogos intentan profundizar en los conflictos, pero se quedan en esa pretensión, siempre atentos a una explosión que termina contenida. La película termina finalmente condenada al encanto o no de sus interpretaciones. La melancolía corporal y gestual de Gleeson, cierto monólogo de Rénier y los momentos que comparten Huppert y Tomei sobresalen en una cinta que se pasa de frívola y se vuelve algo insípida. Sachs construye una historia de personajes perdidos y termina perdiendo el rumbo de su narración.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *