Suspenden un acto de homenaje a John Wayne tras protestas estudiantiles.

John Wayne era una figura, digamos complicada, que de haber llegado viva al momento actual habría dado pie a muchos más debates de los que ahora, pese a llevar muerto más de cuarenta años, no deja de motivar. En un momento tan delicado como el que atraviesa EE.UU. desde un punto de vista racial (con la muerte de George Floyd y el movimiento Black Lives Matter), es con todo comprensible que se revise su legado.

Algo que acaba de suceder en la University of Southern California (USC), de la cual Wayne siempre ha sido alumno honorífico tras asistir a sus clases en los años 20 del siglo pasado. Cada año desde 2012, la Escuela de Cine de esta facultad acostumbraba a celebrar un acto homenajeando a una de las grandes estrellas de la historia de Hollywood, pero la actual crisis racial ha generado varias protestas por parte del alumnado, y la final cancelación del evento de este año.

Evan Hughes, decano de la universidad, explicaba así la decisión: “Los debates en torno al racismo sistémico en nuestras instituciones culturales, junto al desarrollo del movimiento Black Lives Matter, requieren que nuestra escuela haga cambios para promover valores y experiencias antirracistas. Por ello, hemos decidido que la Wayne Exhibit sea suspendida”.

La oposición estudiantil a la Wayne Exhibit tenía como principal argumento la ideología furiosamente conservadora que el actor fetiche de John Ford o Howard Hawks poseyó en vida, y de la cual lanzó una suerte de manifiesto durante una incendiaria entrevista con Playboy Magazine en 1971. A lo largo de ella, Wayne definió el reciente éxito de Cowboy de medianoche como “una película de dos maricones”, y analizó en términos bastante irresponsables el genocidio nativo-americano.

“Había mucha gente que necesitaba esta nueva tierra, y los indios intentaron egoístamente quedársela para ellos”, contaba el protagonista de Centauros del desierto en dicha entrevista, pero los peores dardos los tenía reservados para, cómo no, la gente racializada. “No me siento culpable de que hace cinco o diez generaciones estas personas fueran esclavos”, contaba en relación al colectivo afroamericano, y aún llegaba más lejos.

“Creo en el supremacismo blanco hasta que los negros sean educados con responsabilidad. No creo en darle autoridad y poder a gente irresponsable”. Opiniones así han movido a los alumnos de la USC a rechazar el evento, en lo que cabe percibir como otra consecuencia cultural del Black Lives Matter relacionada con la retirada temporal de Lo que el viento se llevó o la modificación/supresión de capítulos de series humorísticas al hilo de su uso del blackface.

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