El director de “Short Term 12” homenajea a un abogado ejemplar con una historia que no está a la altura de sus anteriores producciones pero igual provoca indignación y admiración.

El filme es uno más de un sinfín de películas sobre la violencia institucional hacia la población afro-americana en Estados Unidos. Pero todos los años sale uno que toca temas reales sobre el racismo, de mayor o menor calidad. Los mejores exponentes de los últimos años fueron “Detroit: Zona de Conflicto” de Katryn Bigelow e “Infiltrados en el KKKlan” de Spike Lee. Pero salvando las distancias, “Buscando Justicia” tiene una mirada más cercana al clásico “Matar a un Ruiseñor” con Gregory Peck, y recuerda el caso de Rubin “The Hurricane” Carter, personificado por Denzel Washington. Logra generarte indignación, sobre todo teniendo en cuenta que esta historia es más cercana en el tiempo (McMillian fue condenado en 1988 y el caso se reabrió en 1991) y las secuelas que quedaron en los perjudicados, sumado a la naturalización de las víctimas sobre lo que les sucede.

Michael B. Jordan y Jamie Foxx están a la altura de las cirscuntancias en el papel del abogado y el recluso, logrando trasmitir angustia contenida en los momentos donde las injusticias se hacen presentes. Brie Larson parece ser un relleno actoral luego de sus papeles en “The Room” (por la que ganó el Óscar) y en la anterior película del director “Short Term 12”. Acá pasa prácticamente desapercibida, quedando desdibujada, casi en un segundo plano, al lado de las actuaciones de la dupla protagonista y la gran actuación de Tim Blake Nelson, actor fetiche de los hermanos Coe, como Ralph Myers.

“Buscando Justicia” es la película sobre el rascismo de cada año. Un relato fuerte y triste, con momentos que provocan indignación y bronca, con otros donde se te va a escapar una lágrima. Gracias a su ritmo pausado y seriedad con que trata el tema, te acerca a sufrir a la par de las víctimas y no poder creer que sucedan estas situaciones. Aunque por momentos abusa del recurso del golpe bajo emotivo y con algunos clichés propios de este tipo de películas, es un merecido homenaje hecho con dignidad a un justiciero admirable.