El actor es un ferviente admirador del líder de Nirvana. Y cree que podría interpretarlo bien.

Aaron Paul obtuvo un gran reconocimiento gracias a su papel en Breaking Bad. Tal vez sea esa la razón por la cual ahora anda buscando interpretar al ícono del grunge, Kurt Cobain, líder del grupo Nirvana.

En una entrevista con New Musical Express, popularmente conocido como NME, semanario inglés de rock, Paul admitió que sí, que se consideraba un profundo admirador de Nirvana y que sentía un “enorme respeto” por la figura etérea de Cobain. A punto tal esto, que si fuera por él sólo pediría el deseo de interpretarlo cinematográficamente.

“Nevermind fue uno de los primeros discos que compré con mi propio dinero y Smells Like Teen Spirit es uno de mis temas favoritos. Pensé que podría ser interesante interpretar a Cobain”, dijo Paul quien tiene el rol físico indicado para hacer del padre del grunge.

La vida de Cobain fue tan misteriosa como su muerte: el enigma del arma suicida, la relación enfermiza con su esposa Courtney Love, su hija recién nacida, sus persistentes dolores estomacales que terminaban convertidos en hits…

El filme Last Days, de Gus van Sant, fue tan solo una aproximación donde el cineasta se permitió algunas licencias, por no poder usar los nombres reales de Kurt, ni de sus seres más cercanos. La película de 2005 termina siendo nada más que un relato ficticio sobre los últimos días del líder de Nirvana.

Aaron Paul también se transformó en una figura importante de la cultura pop de fines de los 2000. Su personaje de Jesse Pinkman en Breaking Bad despierta adoración, a punto tal de que Mick Jagger y los otros Rolling Stones lo hicieron pasar a su backstage. Ahora forma parte de la nueva temporada de Westworld.

En la entrevista con NME, Paul hizo un repaso de su carrera y, aprovechando el boom de biopics sobre músicos, dijo lo que dijo, pero a pesar de su expresión de deseo, hasta ahora no hay ningún estudio que se muestre demasiado interesado en revivir al héroe del grunge, suicidado el 5 de abril de 1994.

Por supuesto que la posibilidad siempre está, sobre todo después del éxito de las historias de Queen (Bohemian Rhapsody) y Elton John (Rocket Man). Cobain murió a los 27 años. Arrastraba un largo pedido de depresión y adicciones.